Según distintos medios de prensa nacionales, la situación de la reconocida marca y fábrica de calzados VIAMO (bajo la razón social Lannot S.A.) ha llegado a un punto crítico.
La histórica firma familiar, fundada en 1988 por los hermanos Chiodini, acaba de formalizar su concurso preventivo de acreedores ante la Justicia Comercial para intentar evitar la quiebra definitiva.
A continuación, el detalle de la situación actual de la empresa:
El estado financiero
- Deuda Millonaria: Al 31 de enero de 2026, el pasivo de la empresa ascendía a unos $4.240 millones.
- Cadena de Pagos: La compañía arrastra cheques rechazados (por un valor superior a $85 millones), lo que refleja una asfixia financiera casi total.
- Plazo Legal: El Juzgado Comercial N° 4 ha calificado el expediente como un "Proceso A" por su magnitud. La empresa tiene hasta el 17 de mayo de 2027 para presentar una propuesta de acuerdo a sus acreedores.
Impacto operativo y laboral
- Reducción de Estructura: De tener más de 25 sucursales en puntos clave (como Unicenter), la red se ha achicado drásticamente.
- Despidos: En 2023, la firma contaba con más de 300 empleados; hoy la plantilla se ha reducido a menos de 80 trabajadores. En su planta de Villa Lugano, los operarios pasaron de ser 80 a menos de 40.
- Parálisis Industrial: La fábrica propia está prácticamente paralizada. La maquinaria permanece sin uso y la actividad se sostiene mayormente mediante la comercialización de productos importados para intentar mantener el flujo de caja.
Causas de la crisis
Según los informes del expediente y declaraciones de expertos del sector, la caída se debe a una combinación de factores:
- Caída del Consumo: Se estima que las ventas en 2025 retrocedieron un 50%, dejando a la empresa con un sobrestock de mercadería difícil de comercializar.
- Apertura de Importaciones: La competencia con calzado importado terminó por desplazar su producción nacional.
- Endeudamiento: Un crédito de más de $80 millones que dejaron de pagar a fines de 2025 fue el disparador que desordenó las finanzas.
Este caso, se suma a otras tantas situaciones similares en el sector del calzado, que evidencian un escenario de reestructuración forzada, al cual las fábricas no pueden hacer frente por las actuales condiciones económicas del país, que afecta gravemente el consumo.