

Mediante contacto directo de SERMA con los propietarios de VIAMO -la familia Chiodini-, tuvieron la oportunidad de aclarar la actual situación operativa y financiera de la empresa, que a su juicio fue sobredimensionada por la prensa, sin conocer en profundidad los detalles del caso.
Se refirieron a la grave crisis que atraviesa la industria del calzado argentina, en materia de retracción de consumo, con apertura indiscriminada de importaciones y alta tasa de litigiosidad laboral, que también afecta a su empresa. Los directivos ratificaron su propósito de continuar con su actividad de fabricación y comercialización, de productos artesanales y de cuero, no obstante haber tenido que llevar adelante una profunda reestructuración para competir dentro de las actuales condiciones del mercado argentino del calzado.
En el circuito comercial disminuyeron puntos de ventas, mientras que en el área de producción, se redujo personal y espacio físico, ocupando una planta industrial de menores dimensiones. Sobre la desafectación de operarios, informaron haber cumplido con todos los requisitos legales y contractuales, a fin de una correcta y justa desvinculación del personal.
En el caso de las deudas con proveedores, aseguran haber pactados planes de pago, que ayudarán a la empresa a la recomposición de su capital financiero, para normalizar definitivamente su actividad a mediano plazo.
Los directivos ratificaron su firme vocación de seguir con su empresa y marca, pues cuentan con una trayectoria y reconocimiento de 38 años en el sector, que no están dispuestos a perder por una circunstancial coyuntura económica en el país.
“VIAMO seguirá en el mercado por el compromiso con su historia y legado familiar, que siempre estuvo al servicio de la comunidad y la industria”, señalaron desde la empresa.
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