Permite obtener productos más livianos, con mejor absorción de impacto, retorno de energía y máxima resistencia y durabilidad.
La ventaja fundamental reside en la reciclabilidad al 100% del material empleado, un factor crucial que responde directamente a la creciente demanda mundial de economía circular.
La nueva tecnología de inducción, más sencilla y segura que los sistemas de vapor tradicionales, permite aprovechar al máximo las características del material, garantizando un control preciso de la presión y la temperatura.