

La conformación en horma es la etapa mediante la cual las partes del calzado (corte, refuerzos y forro) se adaptan a la volumetría de la horma para adquirir su forma definitiva, retención de volumen y estabilidad estructural.
Los materiales involucrados en esta operación se dividen en materiales de estructura (corte y forro) y materiales de refuerzo térmico o químico.
Son los elementos determinantes para la memoria de forma en la puntera y el talón. Requieren activación por calor o solventes para adaptarse a la horma y endurecerse al enfriar o secar.
Características: Compuestos por resinas sintéticas (polímeros, EVA o estireno) sobre soportes textiles o de tejido no tejido (non-woven).
Propiedades: Se activan térmicamente (generalmente entre 90 °C y 130 °C). Al enfriarse sobre la horma, ofrecen alta rigidez, elasticidad y excelente memoria de forma. Son el estándar en calzado casual, deportivo y de vestir.
Características: Láminas impregnadas en nitrato de celulosa o acetato.
Propiedades: Se reactivan sumergiéndolos o reactivándolos con solventes (como acetona u otros reactivos). Son muy finos, adaptables a geometrías complejas y ofrecen gran dureza, aunque su uso ha disminuido por normativas ambientales.
Características: Fibras de cuero aglomeradas con látex o láminas de cuero vacuno de curtición vegetal.
Propiedades: Requieren humectación previa para el conformado. Ofrecen una rigidez estructural superior, alta transpirabilidad y firmeza; son indispensables en calzado fino de alta gama, artesanal o de seguridad.
El comportamiento durante el estirado y la tracción sobre la horma varía según la naturaleza del material externo. Ver cuadro.
Es la base sobre la cual se conforma y fija el corte montado.
Cartón Celulósico / Fibra de Celulosa: Ligero, flexible y económico. Muy utilizado en calzado ligero y deportivo.
Cuero Regenerado: Proporciona rigidez estructural, absorción de humedad y estabilidad dimensional duradera para calzado de vestir o de trabajo.
