

En el último informe realizado y distribuido por el portal WORLDFOOTWEAR de Portugal, especializado en la industria del calzado y manufacturas, en base a una encuesta efectuada a líderes, dirigentes, industriales y expertos del sector de distintos países, se arribó a interesantes conclusiones.
Tomando como eje al conflicto entre Estados Unidos e Irán, el cuestionario de la Encuesta Mundial trató sobre las diversas incidencias y variables que podrían influenciar al sector.
A las preguntas sobre la probabilidad de que el conflicto entre Estados Unidos e Irán tenga un impacto negativo significativo en el sector del calzado de su país en 2026, el 44,4 % de los encuestados lo calificó como alto o muy alto. Otro 30,6 % lo calificó como moderado, lo que sugiere que casi tres cuartas partes de la industria prevén al menos algún grado de interrupción.
Por el contrario, solo alrededor de una cuarta parte de los encuestados consideró que el riesgo es bajo o muy bajo. Esta distribución pone de manifiesto un claro cambio de percepción: la inestabilidad geopolítica ya no es una preocupación lejana o abstracta, sino un riesgo empresarial concreto que influye en las expectativas de todo el sector.
En general, el equilibrio entre las opiniones pesimistas (altas y muy altas) y optimistas (bajas y muy bajas) se sitúa en +19 puntos porcentuales, lo que confirma una tendencia negativa en el sentimiento del sector. Sin embargo, esta preocupación no se distribuye de manera uniforme geográficamente.
La percepción del riesgo se intensifica significativamente en los mercados occidentales. En Norteamérica, el equilibrio entre las expectativas de alto y bajo impacto alcanza los 50 puntos porcentuales, mientras que en Europa se sitúa en 44 puntos. Esto sugiere que las empresas que operan en estas regiones o que les suministran productos se sienten particularmente vulnerables a las crisis geopolíticas vinculadas al conflicto.
Varios factores pueden explicar esta mayor sensibilidad, entre ellos una mayor exposición a la volatilidad financiera global, la dependencia de cadenas de suministro internacionales complejas y una mayor alineación con la dinámica de la política exterior estadounidense. En cambio, otras regiones muestran expectativas mixtas o moderadas, lo que refleja diferentes niveles de exposición y resiliencia.
Fuente: worldfootwear.com
NOTA RELACIONADA:
- ¿Cómo impacta la guerra en el calzado?