

Volvió a consolidarse como la segunda delegación extranjera más numerosa en el certamen (superada únicamente por la anfitriona Italia). La participación fue coordinada por la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE) junto al ICEX.
Acudieron 88 empresas en representación de 109 marcas españolas de calzado. El clúster de Elche (Alicante) volvió a ser el gran protagonista de la delegación española, concentrando aproximadamente el 34% del total de las firmas nacionales presentes en la muestra. La participación española se produjo en un entorno favorable para sus ventas al exterior, tras registrar un crecimiento del 1,5% en sus exportaciones durante el primer semestre del año (alcanzando los 1.706 millones de euros).
Las colecciones orientadas a confort, sostenibilidad y diseño de moda estival generaron un importante volumen de contactos y negocios con compradores de Europa Central, Norteamérica y Asia.
La delegación brasileña participó en el marco del programa Brazilian Footwear, gestionado por la Asociación Brasileña de las Industrias de Calzados (Abicalçados) en conjunto con la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil).
Brasil contó con una destacada comitiva que rondó entre las 64 y 80 marcas nacionales, posicionándose dentro del Top 5 de países con mayor peso expositivo no europeo.
Las empresas brasileñas cerraron acuerdos inmediatos y proyectaron negocios por más de 25,3 millones de dólares derivados de la feria. Los polos productivos clave de Vale dos Sinos, Novo Hamburgo Y Franca, destacaron la excelente tracción comercial lograda en calzado femenino, masculino de cuero y líneas de confort.
La representación fue organizada bajo la marca Portuguese Shoes e impulsada por la APICCAPS (Asociación Portuguesa de Industrias de Calzado, Componentes y Artículos de Piel).
Estuvieron presentes 29 empresas expositoras portuguesas, donde se destacó el polo industrial de Felgueiras, manteniendo su rol protagónico y representando aproximadamente un tercio (33%) del total de expositores portugueses en la feria.
Portugal basó su propuesta en la alta calidad de confección (leather craftsmanship), la flexibilidad productiva y la economía circular. El resultado comercial fue calificado como muy positivo en la captación de pedidos para boutiques de alta gama e importadores europeos y del Oriente Medio.