

Desde septiembre pasado, cerró su planta industrial en Las Flores, provincia de Buenos Aires, la fábrica de zapatillas COOPERSHOES, despidiendo a sus últimos operarios, dejando sólo personal administrativo “a la espera de cambios políticos y económicos en 2027”, señalaron sus directivos. La empresa de origen brasileño, en 2008 decidió abrir su nuevo establecimiento en Argentina. Después de una buena etapa, donde llegó a emplear más de 380 empleados, las actuales condiciones de mercado precipitaron el cierre. La falta de pedidos, la caída del consumo interno y la competencia de productos importados, fueron los factores determinantes para concretar la medida. Produjo zapatillas para la marcas CONVERSE ALLSTAR, GRIMOLDI y PONY. Según el máximo responsable de la firma, Markus Heyden, “si el año próximo, cambian las condiciones, COOPERSHOES reabrirá la planta”.