

La paleta CHOCOLATE atraviesa esta selección de calzado bajo y de altura contenida, con modelos que van de mocasines y ballerinas a opciones con taco medio. El color funciona como eje unificador: marrones profundos, cafés y tonos cacao que se mueven entre acabados mate y superficies con brillo, según el material de la capellada.
Se observan cueros lisos y versiones con apariencia de gamuza, además de variantes con tratamientos más pulidos. En varios pares aparecen punteras definidas y empeines limpios, lo que permite que el color concentre la atención. También se integran herrajes metálicos —hebillas, apliques y cadenas— que suman contraste y refuerzan una lectura “clásico actualizado”.
Predominan suelas finas y tacos moderados, con contornos que privilegian la ligereza visual. En mocasines y slip-ons, el diseño del empeine se apoya en cortes simples y costuras de mocasín; en las propuestas más femeninas, se detectan escotes más abiertos y líneas estilizadas. La familia comparte un enfoque de uso diario, pensado para combinar con prendas neutras o con acentos de color de temporada.
Para la industria, el interés está en cómo el color se sostiene en distintos sustratos: cuero liso, gamuza y materiales con textura. Esto implica controlar uniformidad de tono entre piezas, compatibilidad de tintes y terminaciones, y coherencia entre capellada, forrería y suela. En términos de componentes, los herrajes ganan protagonismo y requieren decisiones de baño, color y proporción para que no dominen el modelo.
En conjunto, la página muestra al chocolate como recurso transversal: funciona tanto en productos de base clásica como en lecturas más contemporáneas, y permite construir una historia cromática sin depender de estampados o gráficos.
En desarrollo de colección, este eje cromático facilita la segmentación por rango de precio: el mismo tono puede convivir con suelas más técnicas o con bases minimalistas, y con capelladas de una sola pieza o armados por paneles. La variación se logra con microtexturas, cambios de brillo y ajustes de horma, manteniendo continuidad visual. Para el abastecimiento, el desafío es asegurar repetibilidad de color en partidas y consistencia entre artículos cuando se trabaja con proveedores distintos de cuero y componentes.


















