


Las pieles y texturas afelpadas funcionan como recurso principal de diseño en este conjunto de calzado infantil. Se observan pantuflas, botitas bajas y modelos de uso casual con forrería visible, volúmenes blandos y terminaciones que priorizan una lectura de abrigo.
El tratamiento material organiza la selección por encima de la tipología. Las superficies peludas aparecen en tonos neutros y cálidos, con variantes en beige, arena, crema y marrones suaves. En algunos productos, la textura cubre gran parte de la capellada; en otros, se ubica en el interior, el borde superior o como detalle de terminación.
También se integran morfologías más estructuradas —como zapatillas infantiles y botitas cortas— donde la piel funciona como contraste táctil frente a bases lisas. Los detalles de textura refuerzan la lectura sobre fibra, densidad visual y sensación de superficie.
La indumentaria infantil acompaña una lectura de temporada fría o de clima fresco, con abrigo texturado y botas con forro visible. En conjunto, el contenido expone una línea de producto enfocada en confort visual y táctil, con énfasis en materiales que comunican calidez desde la primera lectura.






