

El tono merlot —entre bordó profundo y vino— funciona como eje cromático aplicado a distintas tipologías. Se observan sneakers de caña baja, botines y formatos casuales donde el color unifica la lectura de colección.
La paleta se sostiene con superficies que remiten a cuero liso y gamuza/nobuck, según el par. Algunos modelos incorporan paneles textiles o refuerzos, mientras que los recuadros de detalle enfatizan grano, textura y cordonado sin adjudicar tecnologías no verificables.
Aparecen suelas contenidas en perfiles urbanos, alternativas más robustas en botines y una lectura outdoor en algunos modelos por su construcción y volumen de base. También se integra un mocasín/slip-on de perfil limpio, que amplía el rango hacia un uso casual pulido.
La presencia de un herraje/cinturón en el mismo tono refuerza la idea de coordinación cromática. En conjunto, el contenido muestra cómo una paleta específica puede atravesar categorías masculinas y generar consistencia entre calzado, materiales y detalles.








